1 ene 2014

Estrenando promesas

¡Y llegó año para estrenar!

¿Qué toca? Pues nuevos propósitos, sabiendo que solo algunos serán cumplidos, hay que saber qué prometer…

Yo que te quiero grande y exitoso, lleno de sonrisas voy a intentar ser realista y ponerme metas concretas; lo que me limita a unas pocas aceptables. (si, le estoy hablando -de la manera más pavosa- al 2014)

Estoy más acostumbrada a agradecer que a pedir, pero prometer no se me da con facilidad; porque soy de la especie de: promesa hecha, promesa cumplida… mis hijas lo saben bien.

Vamos…

Prometo mantener mi podómetro activo: Sumar kilometraje a mis días sin dolor, sin sacrificio, de puro gusto y para sentir esa energía divina que invade mi cuerpo cada vez que termino un entrenamiento - fuerte o suave - y me hace sonreír.

Prometo buscar, entender y mantener la actitud positiva ante la vida que a ratos me empuja y me hace querer gritar un "BASTA YA". Dejar fluir las buenas intenciones y darle paso a lo negativo para que siga su camino mientras me quedo con lo aprendido.

Prometo seguir buscando mi camino, seguir mis instintos y que no me fallen.

Prometo ver más pelis, leer más libros que me apasionen, escuchar más música que me llene de oxígeno la vida... y abrazar… y besar…

Seguiré sin negarte mi sonrisa, regalando mis ganas para compartir, extrañando desde lo bonito y queriendo desde lo soñado.

Vivir desde las ganas y no desde el sacrificio
Querer desde el deseo y no desde la necesidad
Soñar desde el suspiro y no desde el miedo
Llorar desde el agradecimiento y no desde la rabia.

A mis ángeles no les prometo nada, porque de ellas es mi alegría y mis ganas. No tengo que prometerles abrazos, besos ni alegrías compartidas, porque de ellas es mi amor eterno e incondicional. De ellas es mi reino y mi sueño comienza y termina con ellas.
Solo prometo ser feliz para darles lo mejor de mi, ser mujer y no solo madre para que aprendan que la vida tiene muchos colores y sabores. Que aprendan que del sacrificio solo queda el cansancio y el dolor; que la vida se disfruta, no se sufre; pero que hay que ponerle ganas.

Apenas es 1 de enero y ya cumplí mi ultima promesa del 2013: Escribir más…

¡Aquí vamos!

Bienvenido 2014

Gaby.


12 nov 2013

Dormir en paz.

Esa sensación de vacío que te quita el aire, esa sensación de que estás al borde de caer. 

Los últimos 15 años de mi vida los he vivido peleando contra el mundo, mi mundo. Mi país es mi mundo.  Pensando y repitiendo que mi mundo podría estar mejor. 

He traído 2 chiquillas a esta vida y me aterra los que les puedo mostrar de mi mundo. 
He dedicado mis días a hacerlas sentir seguras, tranquilas. Que sus vidas sean para que disfruten de lo que consigan en su camino. 
Yo, en cambio, he perdido mis intenciones en unas pocas semanas. Mis intenciones de seguir siendo ciudadana de mi país, de quedarme peleando, haciendo lo mío, lo que me toca para que esa sensación de miedo, angustia, zozobra y desesperanza no sigan marcando mis buenos días. 

Quiero, desesperadamente salir corriendo. Hacer taima y olvidarme de esta sufridera y esta peleadera. Quiero, pero no puedo. Al menos, eso siento.
Soy parte de ese montón que se siente impotente al no tener "con qué". Salir de mi país podría ser una solución, vivir como extranjera tal vez sea menos complicado que esta vida asustada que se lleva mis días. 

Tengo 44 años, 2 hijas menores de edad, un empleo que me permite comer y dormir tranquila; pero hoy ya no tengo la paz para decir que estoy satisfecha con lo que le puedo ofrecer a mis hijas como futuro; peor aún, con lo que me puedo permitir vivir mi edad adulta porque ellas se ganarán su futuro, mientras yo siento perder el mío. 
Me deprime enormemente pensar que he pasado una vida entera sin miedos, haciendo mi parte para vivir en paz, dormir bien y que cuando me siento en mi mejor momento, mi entorno se vuelve imposible. 
Me preocupa el no poder dormir en paz y con el miedo de no saber que voy a poder hacer en 6 meses. 

Sé que mis hijas van a estar bien, mi temor es que sea sin mi.  Puedo vivir con eso, pero no quiero que nuestras vidas se nos llenen de ausencias.

Estos días he dormido menos de lo que acostumbro.


Estoy cansada.



Gaby. 



22 oct 2013

¿Qué rayos les pasa a esos planetas?

Qué difícil debe ser vivir buscando culpables...
Eso pensaba yo hasta que me topé con la magia de la alineación interplanetaria o como sea que se llame esa cosa que pasa cuando se acerca mucho un planeta o cuando otro se pone en retroceso (cosa que jamás entenderé)

Cada vez veo más gente buscando respuestas superficiales a sus males, sean un planeta que se puso donde no es, sea que la buena suerte se fue de vacaciones cuando tenía 10 años y no ha regresado... he visto/leído a gente decir que su problema es genético, que en su familia todos son así y no puede luchar contra eso. Que rudo debe ser vivir con la buena suerte lejos, con los planetas en contra y la genética acosándote.

La verdad es que esas cosas me dan miedo. Yo con eso de las excusas, me las ingeniaba en el colegio en casos de emergencia y con mi primer casero, cuando no sabía que era tan complicado ser independiente.

Resulta que en nuestros tiempos hay gente que no echa pa'lante porque no los dejan. Porque la carta astral está complicadiiisima. Yo que pensaba que en los años dos mil la cosa iba a estar SUPER avanzada. Claro, con esta realidad país que nos gastamos, algo de mala suerte debe haber.

Las calles están inundadas de gente vestida de blanco con muchos collares de colores, incluyendo a sus hijos bebés. Yo con eso no me meto porque no conozco el tema. Solo supe una vez que a una pequeña de 17 le hicieron "el sacrificio" para que le evitara "una desgracia" al padre, porque al señor le iban a echar "un mal", pobre hombre. Que difícil es para mi ser tan ignorante de las religiones. Ni siquiera comprendo la que me enseñaron en el colegio, en la casa, la que me tocó.

Yo que no creo ni en santos, creer en planetas es una cosa muy grande para mi pobre cerebro. No doy para tanto.

¿Será por eso que la sociedad nuestra vive como aletargada? ¡El universo está jugando en contra nuestra y nos está complicando las cosas!

Es así como desde otras galaxias los habitantes de civilizaciones avanzadas nos miran mientras comen cotufas (en serio creo que las cotufas son invento de otra galaxia, su poder adictivo no es normal).

Me iré a buscar información en wikipedia o a ver una de zombies a ver si se me pasa el susto.


¡Saludos gente!

Gaby.