28 ago. 2015

Ser libre

Libre, de sueños y verdades, libre de creer o no. Libre de esperar lo que no llega y vivir un día a la vez. 
Libre se siente quien es capaz de entender que abrazar es un acto voluntario y besar es un decir.
Libre como quien acaba de nacer y no sabe de colores y no entiende que las diferencias existen. 
Libre es quien sabe que la felicidad es despertar y sonreír ante tantas posibilidades.
Es volar con los colores de tu imaginación. 
Libre en las palabras dichas y en las que se callan. En los sueños contados y en los que se quedan en la almohada. 
La liberad soñada, esa es la que llena las ganas de seguir y la que impulsa con la fuerza de un suspiro.
Suspira ante la posibilidad y saber que no todas las veces se logra, pero siempre se vuelve a intentar sin que esto signifique rendirse. Conocer los límites y rebasarlos, una y otra vez.

En todo caso, ¿Qué es la libertad?... Ser libre es estar vivo!

Vivir con las ganas intactas después de cada tormenta, después de cada noche llorada.
Libertad es llorar a mares, acepar cada pérdida con el alma, sufrirla y superarla; saber que no se puede sufrir para siempre y saber que la vida sigue.

Todo pasa…


Es experimentar la vida a colores y en blanco y negro según te llegue la ocasión.

Llenarse de imposibilidades es vivir a medias. 

Llenarse de sonrisas es vivir completo. Vivir cada día a la vez, suspirar y sonreír; eso es la vida.

Aprovechar cada abrazo para sentir cada energía, tomar las que te llegan, desechar las que no se sienten 

Estoy a 30.000 pies de altura y pienso en todo lo que tengo por vivir al pisar tierra, entonces escribo y luego me recuesto en mi asiento por un rato más. 


27-08-15
20:08
En algún lugar sobre el mar...

2 ago. 2015

Amando Sin Razón

Ella aprendió a amar solo con mirar.

Una sonrisa le bastó para engancharse a su corazón, hacer suya esa mirada y escribir papelitos con frases cursis.

Días, meses, años pasaron y ella sigue escribiendo papelitos con frases cursis de amor y desamor; él le regala sus Te Quiero y la abraza con la fuerza de quien te siente en la piel.

Cada tanto la soledad les llegaba por su cuenta y regresaban a abrazarse con la misma pasión de la primera vez. Cada tanto pasaban ratos de soledad acompañada, cada uno con una lectura pendiente y disfrutando del silencio. Que hermoso puede ser el silencio acompañado cuando se disfruta de una caricia.
Practicaban el arte de recorrer sus cuerpos con una mano, llevando un libro en la otra.

Se les van los días en conversaciones intensas, se miran, se abrazan, bailan un poco y se vuelven a amar; dejando el corazón en la mesa de noche para no extrañar tanto la próxima ausencia.

Así viven ellos, con la decisión de vivir a distancia prudente para no comprometer sus valiosos ratos de soledad.

Ahora la vida los pone a mirar distintos horizontes, ella llora, él la abraza… ellos se besan pensando que no será el último beso, solo hasta el próximo.

Él aprendió a sonreír con solo mirarla. Su cuerpo ha sido tantas veces dibujado por sus manos que siente saberlo de memoria.
Él sabe que es el dueño de sus suspiros y que ella se queda dormida pensando en su amor.

Miran la vida pasar, y la vida pasa; parece seguir de largo, pero no. La vida se lleva instantes que quedarán grabados como ese recuerdo hermoso que fue encontrarse en el camino.

Llenar la vida de ausencias.

Mirarse como adolescentes enamorados de la ilusión.

Dejarse como amantes que desconocen el próximo encuentro.

Escoger la distancia.

Añorar la piel amada.

Despedirse llenos de sonrisas con los ojos húmedos de miedo, miedo a que la próxima conversación no lleve abrazos incluidos.

Todo pasa…