4 ago. 2010

Con Pepe Grillo en el hombro

Que difícil es tratar de "crear conciencia"

Hay un empeño colectivo en no querer mirar más allá de nuestros ombligos que asusta y por momentos parece dominar el ambiente; pero sopla la brisa y desaparecen esos vestigios de indiferencia, aunque sea por un rato más...
Me llama la atención ver como cada vez que intento tener una conversación sobre el cuando y de que manera nuestras vidas volverán a la paz que una vez desestimamos termino siempre con la misma cantaleta...

Hoy no quiero ser el Pepe Grillo de nadie, hoy sólo quiero revisar como y cuando tuve la capacidad de comprender que mi futuro depende de mi y no de un sin fin de "circunstancias y atenuantes" para llegar a tener una visión clara de "que es lo mejor o lo correcto" (según YO).

Comienzo a revisar, a hurgar en mi presente y mi pasado y busco ese "clic" que me diga: Ah!.. eso me hizo tomar conciencia de la vida y lo "realmente" importante!... Pero por más que busco no encuentro ese día, no consigo el momento justo para hacer de mí la mujer de conciencia ciudadana que siento soy o por lo menos la que intento ser...
Voy a poner mi película mental por segunda o tercera vez y apenas es cuando logro comprender que ese momento no existe como tal y que lo que me formó como una persona consciente de lo que significa ser ciudadana fué cada ejemplo, cada palabra, cada momento que viví en mis primeros años de vida (hasta los 13 aproximadamente), porque recuerdo perfectamente a mis maestras de primaria (unas más que a otras, por supuesto); recuerdo a mis padres siempre consecuentes en los temas y detalles de lo que debía ser un comportamiento correcto dentro y fuera de la casa, recuerdo a mis tías y tíos, abuelos y el resto de la gente que me rodeó por esos años y como cada uno de ellos fué alimentando mi conciencia ciudadana. Inclusive recuerdo al señor de la tv, llamado Renny Ottolina con sus enseñanzas.

Dicho todo esto, me entra una pequeña crisis nerviosa al darme cuenta de los ejemplos de ciudadanía que rodean a la sociedad venezolana hoy día y al ver la crisis de valores siento un profundo deber para con mis hijas y las del resto en obrar con el ejemplo para poder formar gente con conciencia ciudadana.
Ahora pienso que ese es el único futuro, la salida más segura hacia un "no retroceder" para que habiendo tomado conciencia y haciéndo nuestros los valores necesarios nos encaminemos hacia el progreso en todos los ámbitos de nuestras vidas, lo que se transformaría en el progreso del colectivo de un país que lo pide a gritos.

Hoy me doy cuenta de que a pesar de vivir habiéndole tenido más miedo al éxito que al fracaso, me he permitido mirar un paso más allá para visualizar los posible y ver como lo gratis muchas veces es demasiado caro para hacerlo sin conciencia.

Yo sigo dándole luz a mi Pepe Grillo y lo mantengo en mi hombro a ver si se queda un rato más y seguir en mi búsqueda...